Reglas Comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas
Regla del Hermano Director
Escritos personales
Colección de varios trataditos
Directorios
Explicación del Método de Oración Mental
Meditaciones
Cartas
Las Reglas Comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas recogen, al mismo tiempo, principios generales de vida espiritual y normas menudas para la vida diaria, mezcla de lo que hoy llamaríamos "constituciones" y "directrices", lo cual hace algo difícil la lectura desde la óptica actual. Y en diversos lugares se advierte cierta influencia de reglas anteriores y de la doctrina de otros maestros de vida espiritual.
Las Reglas Comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas recogen, al mismo tiempo, principios generales de vida espiritual y normas menudas para la vida diaria, mezcla de lo que hoy llamaríamos "constituciones" y "directrices", lo cual hace algo difícil la lectura desde la óptica actual. Y en diversos lugares se advierte cierta influencia de reglas anteriores y de la doctrina de otros maestros de vida espiritual.
Las Reglas Comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas recogen, al mismo tiempo, principios generales de vida espiritual y normas menudas para la vida diaria, mezcla de lo que hoy llamaríamos "constituciones" y "directrices", lo cual hace algo difícil la lectura desde la óptica actual. Y en diversos lugares se advierte cierta influencia de reglas anteriores y de la doctrina de otros maestros de vida espiritual.
Además de las Reglas Comunes, escritas por Juan Bautista de La Salle, en las que recoge las prácticas diarias que vivían los Hermanos, existen otras normas, también elaboradas por él, dirigidas a los Hermanos Directores.
Además de las Reglas Comunes, escritas por Juan Bautista de La Salle, en las que recoge las prácticas diarias que vivían los Hermanos, existen otras normas, también elaboradas por él, dirigidas a los Hermanos Directores.
Además de las Reglas Comunes, escritas por Juan Bautista de La Salle, en las que recoge las prácticas diarias que vivían los Hermanos, existen otras normas, también elaboradas por él, dirigidas a los Hermanos Directores.
Escritos personales de Juan Bautista de La Salle:
—Memorial sobre los orígenes (MSO)
—Memorial sobre el Hábito (MH)
—Voto heroico (VH)
—Fórmula de votos (FV)
—Memorial a favor de la lectura en francés (MLF)
—Prefacio (para un tratadito) (P)
—Reglas personales (RP)
—Testamento (T)
Escritos personales de Juan Bautista de La Salle:
—Memorial sobre los orígenes (MSO)
—Memorial sobre el Hábito (MH)
—Voto heroico (VH)
—Fórmula de votos (FV)
—Memorial a favor de la lectura en francés (MLF)
—Prefacio (para un tratadito) (P)
—Reglas personales (RP)
—Testamento (T)
Escritos personales de Juan Bautista de La Salle:
—Memorial sobre los orígenes (MSO)
—Memorial sobre el Hábito (MH)
—Voto heroico (VH)
—Fórmula de votos (FV)
—Memorial a favor de la lectura en francés (MLF)
—Prefacio (para un tratadito) (P)
—Reglas personales (RP)
—Testamento (T)
El título francés de este librito es Recueil de différents petits traités à l'usage des Frères des Écoles chrétiennes, que en español se ha venido traduciendo como Colección de varios trataditos para uso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Probablemente es la obra más antigua de san Juan Bautista de La Salle.
Como el título indica, consta de una serie de trataditos, en concreto 18, muy variados en el tema y en la extensión, claramente destinados a orientar la vida espiritual, comunitaria y ministerial de los Hermanos. Algunos de ellos llevan subdivisiones internas.
El título francés de este librito es Recueil de différents petits traités à l'usage des Frères des Écoles chrétiennes, que en español se ha venido traduciendo como Colección de varios trataditos para uso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Probablemente es la obra más antigua de san Juan Bautista de La Salle.
Como el título indica, consta de una serie de trataditos, en concreto 18, muy variados en el tema y en la extensión, claramente destinados a orientar la vida espiritual, comunitaria y ministerial de los Hermanos. Algunos de ellos llevan subdivisiones internas.
El título francés de este librito es Recueil de différents petits traités à l'usage des Frères des Écoles chrétiennes, que en español se ha venido traduciendo como Colección de varios trataditos para uso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Probablemente es la obra más antigua de san Juan Bautista de La Salle.
Como el título indica, consta de una serie de trataditos, en concreto 18, muy variados en el tema y en la extensión, claramente destinados a orientar la vida espiritual, comunitaria y ministerial de los Hermanos. Algunos de ellos llevan subdivisiones internas.
En la "Colección Grande", de 1711, aparecen al final, después de la fe de erratas, dos Directorios, que pudieron haber sido encuadernados como apéndices al texto del librito.
En la edición posterior a la Bula se incorporaron al libro, pero siempre como apéndices.
Estos dos Directorios regulan "la cuenta de conducta", que cada Hermano debía hacer al Hermano Superior de la Sociedad, y los viajes.
En la "Colección Grande", de 1711, aparecen al final, después de la fe de erratas, dos Directorios, que pudieron haber sido encuadernados como apéndices al texto del librito.
En la edición posterior a la Bula se incorporaron al libro, pero siempre como apéndices.
Estos dos Directorios regulan "la cuenta de conducta", que cada Hermano debía hacer al Hermano Superior de la Sociedad, y los viajes.
En la "Colección Grande", de 1711, aparecen al final, después de la fe de erratas, dos Directorios, que pudieron haber sido encuadernados como apéndices al texto del librito.
En la edición posterior a la Bula se incorporaron al libro, pero siempre como apéndices.
Estos dos Directorios regulan "la cuenta de conducta", que cada Hermano debía hacer al Hermano Superior de la Sociedad, y los viajes.
El Método de Oración, como tal, era, sin duda, conocido y usado por los Hermanos desde mucho antes de que Juan Bautista de La Salle escribiese esta "explicación". En efecto, se recogió, como uno de los trataditos, en la llamada "Colección Pequeña", que pudiera remontarse a 1693. Y si se recogió en dicha obrita, significa que ya existía antes, y que se enseñaba a las personas que se incorporaban a la Sociedad, durante los meses de preparación que precedían a su ministerio.
El Método de Oración, como tal, era, sin duda, conocido y usado por los Hermanos desde mucho antes de que Juan Bautista de La Salle escribiese esta "explicación". En efecto, se recogió, como uno de los trataditos, en la llamada "Colección Pequeña", que pudiera remontarse a 1693. Y si se recogió en dicha obrita, significa que ya existía antes, y que se enseñaba a las personas que se incorporaban a la Sociedad, durante los meses de preparación que precedían a su ministerio.
El Método de Oración, como tal, era, sin duda, conocido y usado por los Hermanos desde mucho antes de que Juan Bautista de La Salle escribiese esta "explicación". En efecto, se recogió, como uno de los trataditos, en la llamada "Colección Pequeña", que pudiera remontarse a 1693. Y si se recogió en dicha obrita, significa que ya existía antes, y que se enseñaba a las personas que se incorporaban a la Sociedad, durante los meses de preparación que precedían a su ministerio.
San Juan Bautista de La Salle compuso tres grupos de meditaciones, a saber:
—"Meditaciones para los días de retiro", que son 16.
—"Meditaciones para todos los domingos del año", que son 77.
—"Meditaciones sobre las principales fiestas del año", que son 114.
Suman, pues, en total, 207.
De ninguna de estas obras se ha conservado el manuscrito original, pero no se tienen dudas sobre la identidad del autor.
Parece ser que las primeras que compuso fueron las del retiro, también llamadas "Meditaciones sobre el empleo de la escuela", cuyos destinatarios no son solo los Hermanos, sino todas aquellas personas que se dedican a la educación de la juventud. Y aunque, sin duda alguna, se utilizaban en los retiros que hacían los Hermanos en vida del Fundador, la primera edición impresa es posterior a su muerte, hacia 1730, en Ruán, siendo Superior General el Hermano Timoteo. Esta obra se presenta de manera particular en su sección.
La buena acogida de esta obra movió al Superior General a editar también las otras dos series de Meditaciones, que aparecieron en un solo libro, pero dividido en dos partes, cada una con su paginación propia, 236 y 274 páginas. Aunque en el libro no aparece la fecha, varios indicios permiten a datar la edición en 1731, o quizás en 1730.
San Juan Bautista de La Salle compuso tres grupos de meditaciones, a saber:
—"Meditaciones para los días de retiro", que son 16.
—"Meditaciones para todos los domingos del año", que son 77.
—"Meditaciones sobre las principales fiestas del año", que son 114.
Suman, pues, en total, 207.
De ninguna de estas obras se ha conservado el manuscrito original, pero no se tienen dudas sobre la identidad del autor.
Parece ser que las primeras que compuso fueron las del retiro, también llamadas "Meditaciones sobre el empleo de la escuela", cuyos destinatarios no son solo los Hermanos, sino todas aquellas personas que se dedican a la educación de la juventud. Y aunque, sin duda alguna, se utilizaban en los retiros que hacían los Hermanos en vida del Fundador, la primera edición impresa es posterior a su muerte, hacia 1730, en Ruán, siendo Superior General el Hermano Timoteo. Esta obra se presenta de manera particular en su sección.
La buena acogida de esta obra movió al Superior General a editar también las otras dos series de Meditaciones, que aparecieron en un solo libro, pero dividido en dos partes, cada una con su paginación propia, 236 y 274 páginas. Aunque en el libro no aparece la fecha, varios indicios permiten a datar la edición en 1731, o quizás en 1730.
San Juan Bautista de La Salle compuso tres grupos de meditaciones, a saber:
—"Meditaciones para los días de retiro", que son 16.
—"Meditaciones para todos los domingos del año", que son 77.
—"Meditaciones sobre las principales fiestas del año", que son 114.
Suman, pues, en total, 207.
De ninguna de estas obras se ha conservado el manuscrito original, pero no se tienen dudas sobre la identidad del autor.
Parece ser que las primeras que compuso fueron las del retiro, también llamadas "Meditaciones sobre el empleo de la escuela", cuyos destinatarios no son solo los Hermanos, sino todas aquellas personas que se dedican a la educación de la juventud. Y aunque, sin duda alguna, se utilizaban en los retiros que hacían los Hermanos en vida del Fundador, la primera edición impresa es posterior a su muerte, hacia 1730, en Ruán, siendo Superior General el Hermano Timoteo. Esta obra se presenta de manera particular en su sección.
La buena acogida de esta obra movió al Superior General a editar también las otras dos series de Meditaciones, que aparecieron en un solo libro, pero dividido en dos partes, cada una con su paginación propia, 236 y 274 páginas. Aunque en el libro no aparece la fecha, varios indicios permiten a datar la edición en 1731, o quizás en 1730.
San Juan Bautista de La Salle escribió muchas cartas. Millares, sin duda alguna. Pero la inmensa mayoría se han perdido.
Las que conocemos, nos han llegado por tres caminos:
—Las autógrafas, que son 56, y se conservan como verdadero tesoro en los archivos de la Casa Generalicia.
—Otras se conocen a través de la copia que se conserva de ellas en los archivos. Y aunque no son autógrafas, no hay duda de que reproducen el texto autógrafo, que se ha perdido.
—Otras, en fin, las citan los biógrafos, casi siempre extractando alguna frase o párrafo. Se ve que ellos sí dispusieron de los autógrafos de tales cartas y que las tuvieron delante al redactar sus biografías. Pero, lamentablemente, casi todas las fuentes que ellos utilizaron no volvieron al archivo, y se han perdido.
Las cartas autógrafas que conservamos se salvaron, sin duda, porque los biógrafos no las conocieron. Y parece bastante claro, pues realmente no citan ni una sola frase de ellas.
San Juan Bautista de La Salle escribió muchas cartas. Millares, sin duda alguna. Pero la inmensa mayoría se han perdido.
Las que conocemos, nos han llegado por tres caminos:
—Las autógrafas, que son 56, y se conservan como verdadero tesoro en los archivos de la Casa Generalicia.
—Otras se conocen a través de la copia que se conserva de ellas en los archivos. Y aunque no son autógrafas, no hay duda de que reproducen el texto autógrafo, que se ha perdido.
—Otras, en fin, las citan los biógrafos, casi siempre extractando alguna frase o párrafo. Se ve que ellos sí dispusieron de los autógrafos de tales cartas y que las tuvieron delante al redactar sus biografías. Pero, lamentablemente, casi todas las fuentes que ellos utilizaron no volvieron al archivo, y se han perdido.
Las cartas autógrafas que conservamos se salvaron, sin duda, porque los biógrafos no las conocieron. Y parece bastante claro, pues realmente no citan ni una sola frase de ellas.
San Juan Bautista de La Salle escribió muchas cartas. Millares, sin duda alguna. Pero la inmensa mayoría se han perdido.
Las que conocemos, nos han llegado por tres caminos:
—Las autógrafas, que son 56, y se conservan como verdadero tesoro en los archivos de la Casa Generalicia.
—Otras se conocen a través de la copia que se conserva de ellas en los archivos. Y aunque no son autógrafas, no hay duda de que reproducen el texto autógrafo, que se ha perdido.
—Otras, en fin, las citan los biógrafos, casi siempre extractando alguna frase o párrafo. Se ve que ellos sí dispusieron de los autógrafos de tales cartas y que las tuvieron delante al redactar sus biografías. Pero, lamentablemente, casi todas las fuentes que ellos utilizaron no volvieron al archivo, y se han perdido.
Las cartas autógrafas que conservamos se salvaron, sin duda, porque los biógrafos no las conocieron. Y parece bastante claro, pues realmente no citan ni una sola frase de ellas.
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