La leyenda negra
Alguien ha querido hacer del H. Matías un sastre y sacristán, porque aparece ese nombre en el acta de adquisición de la Casa de San Yon y porque en el acta de visita del H. Bartolomé a esa misma Casa (el 7 de Mayo de 1717) también aparece una firma con ese nombre.
¡Nada de sacristán! porque para hacerle sacristán han tenido que decir que alguién se confundió al copiar los registros del Instituto y donde dice claramente que el 1 de Julio de 1710 ingresa un tal Lorenzo que luego se llama Matías, algunos quieren ver que dice 1701. Nada de cambiar unos y ceros.
El H. Matías, un joven apuesto
El Hermano Matías era un jóven (guapo, según él mismo escribe) religioso en Reims allá por 1706 que Juan Bautista de la Salle traslada a París en 1707.
Pero la gran capital no es lo suyo y pide ir a un sitio pequeño, lejos del mundanal ruido. Juan Bautista de la Salle le destina, como ayudante del H. Poncio, en junio de 1707 a la nueva escuela de Mende.
Por lo visto, el paisaje agreste de los Cevenes tampoco le sienta bien y Juan Bautista de la Salle, con enorme caridad y santa paciencia, le conforta en sus penalidades. Por fin el 4 de Junio de 1708 es trasladado al Condado Venasino, en el valle del Ródano.
De este traslado tenemos una pormenorizada descripción. Sabemos que debe salir de Mende y trasladarse a Aviñón. Al emprender el viaje debe dejar su manteo al H. Ireneo. Además de otros papeles se lleva consigo la Guía de las Escuelas (la de letra menuda, no la otra) y diez o doce libras de tocino, porque en Aviñón está carísimo (a 5 francos la libra).
Sus últimas andanzas conocidas
Nada se sabe de lo que ocurrió después. Es de suponer que el clima del mediterráneo le sentara mejor que el de la gran capital o el de los Cevenes y dejó de dar la lata a Juan Bautista de la Salle. Por fin encontró la paz del espíritu que tanto necesitaba.
(Investigación histórica realizada por el Camarada Padre Ernesto)


