
Las Reglas Comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas recogen, al mismo tiempo, principios generales de vida espiritual y normas menudas para la vida diaria, mezcla de lo que hoy llamaríamos "constituciones" y "directrices", lo cual hace algo difícil la lectura desde la óptica actual. Y en diversos lugares se advierte cierta influencia de reglas anteriores y de la doctrina de otros maestros de vida espiritual.