Nuestra línea de sagacidad... pertenecer a la masa y dominar el lenguaje

Desde hace tiempo y durante los veranos muchos Hermanos jóvenes del Distrito de Valladolid hemos tomado la sana costumbre de reunirnos en Bujedo. Se nos llama los del Sindicato. Esta página explica por qué.


El nombre de Sindicato no fue lo primero. Antes ocurrieron acontecimientos más significativos. Lo más primitivo fue el nombre de Reunión de Hermanos jóvenes, que surgió en el encuentro tenido en el Colegio La Salle, de Burgos, la tarde del día 9 de septiembre de 1978. Un encuentro de Hermanos de votos temporales, convocado por los Hnos. Gregorio de Frutos y Carlos Cantalapiedra.

Anteriormente a este encuentro hubo hechos más significativos que bien pueden considerarse como las raíces más profundas del Sindicato:

El hecho de la ubicación del Escolasticado en Tejares, Salamanca, que comenzó a funcionar en septiembre de 1972. Todos los Escolásticos pasamos por allí tres años. Y se arraigó la costumbre, entre otras muchas, de invitar por las fiestas de la Inmaculada a Hermanos que habían vivido allí y estaban ya en las comunidades del Distrito.

El hecho de la Comisión Nacional de Formación que invitó a un encuentro, tenido en Irún a finales de abril de 1978. Allí se habló de muchos temas y acciones posibles. Los Hnos. Gregorio de Frutos, Carmelo Bueno y Cecilio Gómez estuvieron presentes de parte del Distrito de Valladolid.

Se salió con la urgencia de reunir a los Hermanos de votos temporales para ver conjuntamente la manera de asegurar la formación hasta la profesión perpetua. Fruto de esta decisión fue la reunión de Burgos en septiembre de 1978, antes mencionada.

El hecho de las reuniones de Hermanos jóvenes, a quienes se convocaba con ocasión de la renovación de sus votos. Solían ser reuniones en tiempo de Navidad y de verano. Los futuros Hermanos del Sindicato participaron en ellas en los años anteriores a 1978. Apareció la insatisfacción que producían aquellos encuentros, la necesidad de reunirse para otros temas y con otros objetivos. La formación recibida contrastaba mucho con la vida real en las Comunidades y era urgente encontrar una forma de acompañamiento diferente.

En resumen, todo se fue ordenando a raíz del encuentro de Burgos de 1978.

curso académico 1978-79 propició el encuentro de los Hermanos jóvenes. Fueron varios los fines de semana que nos vieron reunidos en Arcas, al menos dos por trimestre. Allí se hablaba de nuestros problemas, situaciones, primeras experiencias de comunidad, pastoral, formación...

El curso culminó con un largo encuentro en Bujedo del 25 al 29 de julio de 1979. Allí se tomó conciencia que durante unos 5 años éramos el grupo de Hermanos jóvenes, ya que Novicios y Escolásticos tenían planes nuevos, que no permitirían salir a la Comunidad hasta el año 1984.

En este encuentro se fijó la fecha del 12 al 14 de octubre como tiempo para organizar la vida, la formación y el funcionamiento del grupo de Hermanos jóvenes.

El curso 1979-1980 fue el año en el que la Reunión de Hermanos jóvenes pasó a llamarse familiarmente FreLiCoHMat, que abreviado es Freli. La reunión de 12-14 de octubre, fue histórica. Se confeccionó un plan de formación de los Hermanos hasta la profesión perpetua. Muchos quisieran tenerlo ahora. Está escrito y se ha cumplido entre nosotros. Se organizó el grupo y de ahí surgió la programación de tres encuentros anuales: en el primer trimestre, para comunicarnos el proyecto personal; en el segundo trimestre, para revisar dicho proyecto y organizar una semana de reunión de verano; y el tercer encuentro, una semana veraniega de reunión de todos los Hermanos en algún lugar del Distrito. Esta organización se sigue manteniendo y cumpliendo hasta hoy.

El encuentro de los días 25-30 de agosto de 1980 en la Santa Espina fue la culminación de un hermoso trabajo sobre la formación de los Hermanos jóvenes. Creemos que es un acontecimiento como para no olvidar. Allí surgió definitivamente y se acuñó el nombre de Frelicohmat.

Desde entonces se ha mantenido el triple encuentro anual de los Hermanos jóvenes y los días de verano se acordaron que fueran del 9-15 de agosto y en Bujedo. Y así se ha hecho desde entonces hasta hoy. Es una muestra pequeña de fidelidad mutua, con el Distrito y con Bujedo, al que seguimos queriendo.

Hablando de este capítulo de los orígenes habrá que destacar alguna peculiaridad:

Desde 1980 hasta ahora se ha ido creciendo en años y lo de jóvenes ya no pega; por ello se cambió el nombre de Reunión de Hermanos jóvenes por el de Sindicato. No hay más significados ocultos.

Además, se ha ido integrando a todos los Hermanos que han ido saliendo del noviciadoy por ello ahora el Sindicato agrupa a los más de 50 Hermanos que hay en el Distrito desde los tiempos del Escolasticado en Tejares.

En todo el recorrido, sobre todo en los orígenes, debe destacarse el hecho de ser un grupo de Hermanos que siempre se ha mantenido abierto. Por nuestras reuniones han pasado muchos Hermanos del Distrito, unos fueron en una ocasión, otros en varias y algunos con mucha frecuencia.

Es voluntad del Sindicato el mantenerse en esta actitud de apertura y el reunirse con la frecuencia con que lo ha hecho hasta ahora. Es de imaginar que en este proceso llegará el día en que el Capítulo de Distrito lo constituya el pleno del Sindicato.

El Sindicato comenzó funcionando con unas claves y terminología propias de jóvenes que se conocían y ha llegado a formar un status en el Distrito que ha contribuido al acompañamiento y formación permanente de los mismos jóvenes.

El Sindicato, creo, ha ayudado a configurar y dar forma en las comunidades y en el trabajo de Pastoral a muchas iniciativas y decisiones que, sin su empujón, hubieran quedado estériles.

En el número 118 de la Revista Distrito escribían el año 1981:

«Desde hace tres años, como ya conocen los Hermanos del Distrito, los Hermanos jóvenes venimos reuniéndonos varias veces al año y una semana durante el verano, con la única finalidad de encontrarnos, dialogar, orar en paz todos juntos y reflexionar sobre algunas de las realidades más urgentes de nuestra vida de Hermanos de La Salle... Durante los días 17 al 22 de agosto nos hemos juntado en Bujedo para poner común la reflexión realizada durante el año en torno al tema de "Nuestro ser de educadores", centrado directamente en los números 47... de la Declaración ...».

En esta crónica contaban algunas de las constantes que se habían hecho presentes a lo largo del encuentro y se comprometían a llevar a cabo una serie de cuestiones interesantes. Terminaba el artículo:

«Nos comprometemos a no reducir nuestra actividad pastoral y pedagógica a las cuatro paredes de la clase, incardinándonos en actividades extraescolares: grupos de profundización, «scouts», asociación de padres, catequesis parroquiales, grupos de confirmación, catecumenados...

El objetivo de este grupo de Hermanos, que se proponían desde el principio crear un estilo en conformidad con las nuevas formas de apostolado y seguir al pie de la letra las orientaciones de las Reglas y de la Declaración del Hermano en el mundo actual, era objeto de cantaleta para un sector un tanto demodé en el Distrito. Los años han ido pasando y los resultados ahí están. Los chistes, las suspicacias, lo anecdótico ha terminado y queda el substrato de una conducta comprometida.

Los encuentros del Sindicato en Bujedo continúan. Todos los años suelen escoger para sus reuniones los días que preceden al 15 de agosto. Estos días son de ordinario buenos días en las estancias de Bujedo. Se reúnen los jóvenes, los Hermanos, la casa, el ambiente. Cuando los Hermanos jóvenes se han reunido, ha sido para alimentar tres viejos deseos:

Rezar juntos, despacio, con tranquilidad, sin medir el tiempo, haciendo grupo y comunidad al compartir.

Descansar juntos, aprender juntos a compartir el descanso, comentar con desenfado las aventuras reales del curso.

Dialogar juntos, reflexionar sobre un tema, juntarse en una mesa grande unos frente a otros.

Los dos primeros objetivos nunca han precisado de una programación específica. Han estado ya enraizados en la dinámica propia de cada encuentro. El tercero ha debido preparase a lo largo del año y ha variado en su temática.

Esta reflexión conjunta es la que ha llevado a formar dos grupos dentro del Sindicato: los Calvorotas, que son los más antiguos y que hicieron su escolasticado en el Cañón de Tejares; y los Peludos, que son los que hicieron el Noviciado en Griñón; son más jóvenes y se autodenominan los Perestroicos; y se subdividen en dos grupos: los que han salido a comunidad y los que aún están en la casa de Formación. Además de la programación y sistema de reuniones, hemos de mencionar dos actividades que dan salsa a los días que pasan juntos. El día del bautismo, para iniciar al joven en el sindicato: tiene su liturgia ocultista y hechicera. Está envuelta en lo asombroso y nigromante... y el famoso partido de fútbol, en el que se ha hecho tradición que los más antiguos tienen que ser los ganadores.


Bujedo 1892-1992 Cien años al servicio de la escuela cristiana, pág 405-408.

El texto es de la pluma (y no de ave precisamente) del Camarada Pajarero aunque no se cite en el libro.

19 Camaradas
de ellos, 2 en misión definitiva; 4 en misión especial en el extranjero; un infiltrado en misión interdisciplinar, otro observador de plataformas y uno más en zona franca.
Desde 1980
El encuentro de los días 25-30 de agosto de 1980 en la Santa Espina, Castromonte (Valladolid) fue la culminación de un hermoso trabajo sobre la formación de los Hermanos jóvenes. Creemos que es un acontecimiento como para no olvidar. Allí surgió definitivamente y se acuñó el nombre de FRELICOHMAT (Frente de Liberación Comunitaria H. Matías).
318 años, primera carta al H. Matías
"Es usted, carísimo Hermano, el primero a quien escribo este mes." Carta 42 de Juan Bautista de La Salle al Hermano Matías, 3 de diciembre de [1706].
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