Las Cartas al Hermano Matías son de lectura obligatoria para todos los Camaradas. Es fundamental, en la acción por la liberación comunitaria, el empaparse del Espíritu y Virtudes del Hermano Matías.
42 Al Hermano Matías
A 3 de diciembre [1706]
1 Es Vd. el primero a quien escribo este mes, carísimo Hermano.
2 Qué más deseo yo sino consolarle en sus penas; pero bien ve que no podré conseguirlo sino en cuanto las conozca, y no acabo de ver cuáles son.
3 Vd. me comunica tan sólo que no se encuentra bien de salud. No sé si ése es el único motivo que le mueve a pedirme que le deje venir a París o que le envíe fuera de donde está. Déme a conocer la verdadera causa.
4 No me informa Vd. de casi nada en sus cartas. Se contenta con repetirme un sinfín de veces la misma cosa, cuando bastaría explicarla una vez.
5 Déme a conocer todas sus penas. Si provienen de que no le escribo, en adelante le escribiré cuantas veces lo haga a los Hermanos; mas cuide, por favor, de escribir mejor sus cartas y con mejor ortografía, pues apenas las puedo leer.
6 Siga ocupándose durante la oración mental en los actos de la preparación. Hace bien en aplicarse especialmente al recogimiento interior y a la lucha contra las distracciones.
7 Me da como única razón para que le traslade el que no se aclimata en Reims. Hágase cargo de que entre nosotros tiene que acomodarse uno dondequiera que le envíen los Superiores, pues la obediencia ha de ser la regla principal y el mayor consuelo de los Hermanos.
8 No acabo de comprender por qué dice que está disgustado del modo como se le trata. Explíquemelo y veré de remediar su pena.
9 Tenga la seguridad, carísimo Hermano, de que yo sólo ansío su bien y el sosiego de su alma, y que soy todo suyo en Nuestro Señor,
De la Salle
43 Al Hermano Matías
París, a 18 de noviembre de 1707
1 Recibí su primera carta anteayer, carísimo Hermano, y hoy la segunda, que me remiten desde Roán. Sea cual fuere el sitio en que yo me halle, tiene que dirigirme siempre sus cartas a París. Le escribo el día en que, según Vd. dice, espera la contestación de su primera.
2 ¿Quién ha podido decirle que Dios no le quiere a Vd. en el empleo en que se halla?
3 Ahí está Vd. a gusto, ahí está sosegado, ahí está tranquilo mientras encuentra quien le aliente. Ya sé yo, carísimo Hermano, que necesita Vd. apoyo, pero, mientras lo tenga, se mantendrá firme.
4 Estoy informado de que vino Vd. a París.
5 Yo creo que adolece Vd. más del espíritu que del cuerpo.
6 Mientras sea obediente, Dios le sostendrá.
7 Lamento que esté Vd. disgustado. Haré cuanto de mí dependa para consolarle.
8 Me pide Vd. autorización para venir a París; ya ve que el invierno no es tiempo apropiado para viajes.
9 Excelente es la proposición que me hace de empezar una novena para pedir a Dios la gracia de cumplir su santa voluntad. Póngase del todo en manos de Dios y viva en buena armonía con el Hermano..., y El le bendecirá.
10 No sé en qué ni de parte de quién ha podido tratársele a Vd. de manera inhumana.
11 Ni acabo de ver que sea tan pesado como da Vd. a entender lo que dice le ha hecho el Hermano Poncio. Se atormenta Vd. demasiado el espíritu y eso le perjudica grandemente.
12 Tenga la seguridad de que haré por Vd. cuanto me sea dable, y quedo, carísimo Hermano, todo suyo, en Nuestro Señor,
De La Salle
44 Al Hermano Matías
A 30 de diciembre de [1707]
1 No sé, carísimo Hermano, por qué me escribe Vd. de manera tan descomedida y tan opuesta a la verdad.
2 Hasta el presente no le he dado motivo para ello, pues sólo he procurado su bien y, si le trasladé adonde ahora se encuentra, fue después de haberme Vd. Importunado mucho durante muchísimo tiempo.
3 En lugar de ir contando sus penas a personas extrañas, descúbraselas al Hermano Poncio, o escríbale cuando se ausente de Mende.
4 Le tengo a él encargado que resuelva en esa región cuanto convenga al bien de los Hermanos.
5 Después de haberme importunado Vd. tanto para que le enviara tan lejos, no debiera ahora pretender volverse tan pronto. Hágase cargo de que no se puede mandar venir de tan lejos a los Hermanos ni enviarlos ahí antes de Pascua, y que no se ha de viajar durante la cuaresma para dispensarse del ayuno.
6 Tenga la seguridad, carísimo Hermano, de que, en conformidad con lo que me escriba el Hermano Poncio, haré cuanto convenga en favor de Vd. Por consiguiente, descúbrale sus penas y todo su interior, y verá cómo Dios le bendice por ello.
Soy en Nuestro Señor, carísimo Hermano mío en Nuestro Señor [sic], todo suyo,
De La Salle
45 Al Hermano Matías
A 13 de enero [1708]
1 Me parece, carísimo Hermano, que hace Vd. los ejercicios de piedad con muy poca aplicación y muy poco afecto. Con todo, no atraerá sobre sí las gracias de Dios, sino practicándolos con amor y de la mejor manera que le sea posible.
2 En su carta se muestra Vd. apasionado; eso no esta bien; yo no le he dado motivo para ello.
3 Si le envié adonde ahora está, ha sido porque me estuvo Vd. solicitando durante tres meses que le mandara muy lejos.
4 Por lo que mira a sus penas, mientras desee Vd. escribirme confiadamente, yo procuraré disiparlas.
5 Ya tomaré medidas para que le encaminen a Vd. hacia Dios con suavidad y no con dureza, y nada omitiré para procurar su bien y su salvación; pero, por su parte, proceda con más delicadeza y no guiado por la pasión o el malhumor.
6 ¿Hace Vd. oración? ¿Comulga? Ambas cosas son difíciles de hacer en las disposiciones en que Vd. se halla.
7 Ore, carísimo Hermano, y pida a Dios que se cumpla en Vd. su santa voluntad. Yo se lo pediré también con ahínco.
8 Tiene que acudir a Dios, carísimo Hermano, y trabajar en su salvación. No abuse de los medios que para ello Dios le concede.
9 Dos hermanos suyos vinieron aquí el domingo pasado y me dijeron que le escribiera a Vd. animándole a permanecer tranquilo en el estado en que se halla, porque en modo alguno podía haber para Vd. otro mejor.
10 Las personas a quienes ha consultado, no le conocen a Vd. bien.
11 Rogaré mucho a Dios por Vd. Le deseo feliz y santo año nuevo y me digo, carísimo Hermano, todo suyo en Nuestro Señor,
De La Salle.
12 Me pide Vd. autorización para escribir a sus padres después de haberlo hecho: ya ve que eso no está bien.
46 Al Hermano Matías
A 8 de febrero [1708]
1 Duéleme mucho, carísimo Hermano, que le apenen mis cartas. Con todo, nada le escribo que dé pie para ello. Le escribo con la mayor cordialidad que me es posible, y nada le digo que no sea por su bien. Por tanto, debe Vd. echarlo todo a buena parte.
2 Me place que, según dice, cumpla Vd. bien sus obligaciones. Yo lo ignoraba, por más que Vd. asegura que lo sabía.
3 No tengo por qué darle autorización para escribir a sus padres, puesto que, antes de que pudiera contestar a su carta, sus dos hermanos vinieron a decirme que había Vd. escrito dos veces a su madre, ya fallecida, por lo que les entregaron a ellos la carta. Está, pues, claro que escribió antes de solicitar el permiso; lo que está muy mal hecho.
4 Me apena grandemente que no se encuentre Vd. bien. Cuide mucho, con todo, que su enfermedad no sea en parte imaginaria, pues en París parecía estar mejor de salud que lo que Vd. decía.
5 Ni de lejos se me ha ocurrido hacerle venir a París. No accedí a que emprendiera Vd. tan largo viaje para que regresara tan pronto.
6 No se atormente, por favor, con nonadas, como suele.
7 Creo haberle avisado ya que sus hermanos me dijeron que le mantuviera donde está, por ser lo más ventajoso para Vd. y lo mejor que puede hacer. Veo complacido que es Vd. del mismo parecer y que gustoso prefiere quedarse ahí.
8 Déjese, pues, por favor, en lo sucesivo, de antojos, y no quiera guiarse por lo primero que se le ocurre.
9 Ya dispondré de tal modo las cosas, que esté Vd. contento de aquellos con quienes tenga que vivir.
10 También procuraré, después de Pascua, colocarle fuera de Mende, puesto que así lo desea, todo suyo, carísimo Hermano, en Nuestro Señor,
De La Salle
47 Al Hermano Matías
A 23 de marzo [1708]
1 Yo creo, carísimo Hermano, que está Vd. tan bien como puede estarlo, y que debe vivir contento con el Hermano que actualmente tiene cargo de dirigirle.
2 Procure, por tanto, cumplir bien su deber y aplicarse a los ejercicios [de comunidad], pues ellos son los que habrán de santificarle y conducirle a Dios.
3 Forme el propósito de vivir muy recogido y tome todos los medios que puedan ayudarle para lograrlo.
4 Proceda de tal modo, que aumente lo más posible el número de sus discípulos.
5 Estoy bien persuadido de que el Hermano que vive con Vd., no es enfadoso y de que con él se encuentra Vd. a gusto.
6 ¿No la da vergüenza decir: "¡que un joven tan apuesto como yo tenga que vivir en este estado!"?
7 ¡Feliz Vd. por hallarse en el estado en que se encuentra, estado santo, santificador, que le honra en vida y le ayudará a salvarse!
8 ¡Que es Vd. un joven guapo y apuesto! ¿Cómo puede hablar así de su propia persona? ¿Le parecen esas expresiones propias de un religioso ?
9 Si muestro desagrado por sus cartas, es que escribe Vd. a veces cosas del todo inconvenientes. Esmérese en hacerlo con más cordura y educación.
10 Ya ve también cuán mal está incomodarse y guardar rencor.
11 No menos se dará Vd. cuenta de que es muy feo encolerizarse y guiarse por arrebatos de mal humor. Todo eso es más de irracionales que de personas sensatas.
12 No se deje dominar por la impaciencia en la escuela, pues así no es posible conseguir ni orden ni silencio.
13 Las réplicas no se avienen en modo alguno con la sumisión que debe Vd. practicar.
14 Muy mala norma de conducta es guiarse por lo primero que se ofrece al espíritu, ya que tantas veces nos asaltan pensamientos extravagantes.
15 Déjese guiar por la obediencia, y verá cómo Dios le bendice.
16 Yo le pido que le colme a Vd. de sus gracias y me repito, carísimo Hermano, todo suyo en Nuestro Señor,
De La Salle
48 Al Hermano Matías
A 4 de abril [1708]
1 Mucho me ha complacido, carísimo Hermano, la buena disposición en que ahora se halla de permanecer en su estado, que tan propio es para santificarle, y de cumplir fielmente los deberes que impone.
2 No tengo intención de colocarle junto al Hermano Cipriano. Tampoco le conviene a Vd. el Hermano Alberto. No sabe Vd. muchas veces lo que pide.
3 Me gustaría mucho saber si, al presente, hay alguna razón que le impida continuar en la casa en que se halla.
4 Yo creo que tiene Vd. motivos para estar satisfecho del Hermano que le dirige y, por tanto, que Dios desea de Vd. se esté ahí tranquilo y permanezca con él. Y pues me dice que disponga de Vd. como más convenga para su bien, eso es lo que me parece más oportuno.
5 ¿Por qué ha de ser lo mejor para Vd. que le traslade lo antes posible? Yo no lo veo así. Vive Vd. en compañía de un Hermano bueno que le dará ejemplos excelentes.
6 Motivo tiene para pedirme disculpa por sus cartas, pues a veces han sido no sólo muy indiscretas, sino bien ofensivas, y no entiendo cómo puede llegarse a escribir en tal forma.
7 A pesar de todo, yo he procurado no darme por ofendido ni sentirme personalmente agraviado.
8 Me pide Vd. que le ponga en compañía de Hermanos buenos, y ya lo está. ¿De qué se queja? Sea, le ruego, de humor uniforme, constante, dócil; de lo contrario, el Señor no le bendecirá.
9 Me encomiendo en sus oraciones durante este santo tiempo, y me digo, carísimo Hermano, todo suyo en Nuestro Señor,
De La Salle
49 Al Hermano Matías
A 13 de abril [1708]
1 Mucho me agrada, carísimo Hermano, que esté dispuesto permanecer gustoso en la comunidad; yo haré cuanto pueda por ayudarle a superar las dificultades que en ella se le ofrezcan.
2 También tomaré las providencias oportunas para que no se quede mucho tiempo donde está; pero tiene que aguantar aún un poco.
3 Yo me encargaré de que no le molesten; mas tiene que cumplir las reglas, que son las mismas en todas partes. Harto sabe que no debe haber diferencias entre las distintas casas.
4 Cuentan que viven ahí ustedes muy libres. Tal vez a Vd. le han concedido demasiada libertad. Tiene que ajustarse de nuevo a la observancia, como lo hacía en París.
5 Se dice también que comen a veces fuera de casa: ya sabe que es del todo contrario a las reglas, y que nunca ha de irse a casas ajenas, sean de quien fueren.
6 Hay que cumplir el deber no sólo en la escuela, sino también durante los ejercicios de piedad, pues sin éstos la escuela no puede funcionar bien.
7 Cuando se haya aplicado con regularidad y por algún breve tiempo a los ejercicios piadosos, dejarán de serle molestos. Hay que hacerse un poco de violencia por amor de Dios durante algún tiempo.
8 Avíseme si el Hermano Antonio adopta prácticas que no sea conformes al uso ordinario de la comunidad y en qué se diferencian esas prácticas de las del Hermano Poncio; pero no me escriba hasta que lo haga el Hermano Antonio.
9 Dicen que al Hermano Sebastián le están muy pequeños los zapatos y que a Vd. le van bien. Tómelos, pues, y no se haga repetir dos veces la misma cosa.
10 Que le hagan a Vd. unos pantalones, si los necesita. Yo me cuidaré de que le proporcionen cuanto Vd. necesite.
11 Sea, pues, fiel en cumplir bien las reglas, y Dios le bendecirá y colmará de sus gracias.
12 Ruéguele que le mantenga siempre en las disposiciones en que ahora se halla de ir en lo sucesivo a donde yo tenga por conveniente enviarle.
13 También le ruego que sea muy dócil con su director.
Soy, carísimo Hermano, todo suyo en Nuestro Señor,
De La Salle
50 Al hermano Matías
[1708]
1 No sé, carísimo Hermano, por qué me escribe tantas cartas a la vez. No ganaremos para portes de cartas. Escriba con el Hermano que le dirige; con eso basta. Y nunca lo haga sin su permiso. Ya comprende que ha de hacerse todo con orden.
2 Veré la manera de cambiarle pronto de residencia.
3 Sea, por tanto, observante, prudente y dócil, pues Dios no le habrá de bendecir sino en cuanto lo sea.
4 ¿Por qué quiere desayunar los domingos y días de fiesta?
5 Muchas veces se expresa Vd. en sus cartas como quien carece de la debida sumisión. Procure, por amor de Dios, ir adquiriendo mucha docilidad; le es muy necesaria.
6 Ya echo de ver que estima Vd. demasiado la libertad; pero créame que habría de serle muy perjudicial.
7 Hay que ser observante y dócil. El Hermano Antonio ¿pretende de Vd. cosa alguna que no se le exigiría si estuviese Vd. aquí? Si así lo hiciere, avísemelo y daré las órdenes oportunas.
8 Tiene razón el Hermano Antonio para no consentir que se corra por la ciudad, andando de acá para allá. Bien sabe Vd. que eso no es conveniente a los Hermanos. Tal vez ha procedido Vd. hasta ahora con excesiva libertad. Hágase cargo de que en esto tiene que reformarse.
9 Ruego a Dios le comunique su espíritu, y me repito, carísimo Hermano, todo suyo en Nuestro Señor,
De La Salle
51 Al Hermano Matías
A 16 de mayo [ 1708]
1 En contestación a sus dos cartas le diré que he escrito al Hermano Poncio para que vaya a Mende y ponga orden en todo. Creo que podrá cambiarle a Vd. de residencia y llevarle [a vivir] consigo.
2 Pláceme conocer la disposición en que está de ir a donde quiera yo destinarle. No estoy dispuesto por ahora a acercarle ni destinarle a París.
3 Leo con gusto que está Vd. contento en esa tierra en que vive, y que, quiere darme en lo sucesivo tantos consuelos como disgustos me ha ocasionado hasta ahora.
4 Procuraré, como me lo suplica, que tenga muchos discípulos y que su voluntad continúe dispuesta a cumplir el deber; pero, por favor, que sea tanto en lo relativo a los ejercicios de piedad como respecto de la escuela.
5 Mucho me contenta que quiera Vd. disponerse a ser apto para todo; y cuando me escribe, a darme cuenta de su conciencia; ruégole que sea exacto en ello.
6 No dejaré de rogar a Dios, como Vd. me lo suplica, que le conceda la perseverancia hasta el fin de sus días.
7 El Hermano Poncio le proveerá de cuanto necesite. Muestre al Hermano Antonio los pantalones. Sujétese a todo cuanto él le diga.
8 Tenga la seguridad de que Dios no ha de bendecirle sino en la medida que sea dócil.
9 Es vergonzoso indisponerse con el Hermano que le dirige y encolerizarse contra él.
10 Examine bien si las distracciones que padece durante las oraciones vocales y mentales no tienen por causa su excesiva disipación y derramamiento al exterior.
11 Procure darse de lleno, según me lo promete, al recogimiento y a la sujeción que le es tan necesaria, según Vd. mismo confiesa. Esas son las principales virtudes en cuya adquisición debe empeñarse.
12 Bien sabe que ha de permanecer en casa, ocupándose en los ejercicios de piedad, y no andar correteando por las calles de la ciudad. Los paseos ya se dan todos los días de asueto.
13 Tengo la seguridad de que en adelante será Vd. exacto y fiel en no hacer nada sin permiso, y que desea ser muy observante, dado que está dispuesto a cumplir su deber, el cual se resume en la regularidad.
Soy todo suyo, carísimo Hermano, en Nuestro Señor,
De La Salle.
14 Sus familiares me suplicaron le rogase a Vd. de su parte que siga tranquilo donde está y que no les vuelva a escribir sin motivo ni por la posta, como a veces ha hecho.


