Conmemoración
Venerado por: Iglesias Luteranas
Martin Niemöller, pastor luterano, teólogo, poeta, submarinista, fundador de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante), militante de la resistencia al nazismo y activista por la paz, internado, en 1961 en los campos de concentración de Sachsenhausen y de Dachau, presidente del Consejo Mundial de Iglesias, 1984

¿Qué hubiera dicho Jesucristo?
“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”
Sermón que el pastor Niemöller pronunció en la Semana Santa de 1946 en Kaiserlautern (Alemania) y que se tituló: «¿Qué hubiera dicho Jesucristo?», en referencia a la apatía del pueblo alemán ante la crueldad nazi.
Iglesia Confesante – Bekennende Kirche
Diversos obispos, pastores y laicos se reunieron en Barmen del 29 al 31 de mayo de 1934 en el Sínodo de la Confesión del Reino de Dios. Asistieron delegados de 18 iglesias regionales. Entre los asistentes se destacaron Dietrich Bonhoeffer, Martin Niemöller, Gustav Heinemann, Hans Christian Asmussen y el teólogo suizo Karl Barth, que había escrito ya en Bonn en 1933 que la Iglesia ha de servir, no al pueblo alemán o a la historia, sino a la palabra soberana de Dios.
El punto de partida fue la ratificación del reconocimiento de "la palabra de Dios del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento como única fuente de nuestra fe", principio que los Deusche Christen (iglesia impuesta por los nazis) rechazaban, tanto al descartar de plano el Antiguo Testamento por judío, como al subordinar el cristianismo a la nación alemana aria.
Confesión de Stuttgart
El 18 y 19 de octubre de 1945 se reunieron en Stuttgart, para hacer un "Confesión de Culpa", representantes de las iglesias de Alemania, convocados por líderes sobrevivientes de la Iglesia Confesante, como Hans Christian Asmussen, Otto Dibelius y Martin Niemöller. "Con gran dolor decimos: mal infinito fue llevado por nosotros a muchos países y pueblos" expresaba la declaración que hizo pública allí la Iglesia Evangélica de Alemania, que convocó a un nuevo comienzo para la Iglesia y para el mundo, bajo el espíritu de la paz y la justicia. A partir de entonces, la Iglesia Confesante consideró cumplido su papel provisional y restablecida la Iglesia Cristiana de Alemania.